Las apuestas han aumentado debido a cambios en la legislación y una mayor facilidad de acceder a ellas. Para algunos, las apuestas llegan a ser un problema patológico importante; una persona siente la necesidad de aumentar la cantidad de su apuesta para alcanzar el nivel de emoción deseado. En ocasiones intentan controlar su problema de apuestas, disminuyen o dejan de apostar, pero no tienen éxito. La necesidad de apostar se vuelve una adicción y es devastador tanto económicamente como emocionalmente para la persona y para sus seres queridos.
EPIDEMIOLOGÍA
La prevalencia del trastorno del juego ha aumentado en años recientes, ya que las apuestas se han vuelto más accesibles. Cerca de 2.5 millones de adultos en Estados Unidos cumple con los criterios de trastorno del juego grave y de 5 a 8 millones tienen problemas leves a moderados.1,2 Aunque solo dos estados permitían apuestas en 1978, solo Utah y Hawaii prohibieron toda forma de apuesta en 2025.2 Además, la lista de formas frecuentes de apostar en Estados Unidos es larga e incluye casinos, loterías, apuestas en deportes, carreras de caballos, bingo, apuestas en línea, deportes de fantasía diarios, salones para jugar a las cartas, apuestas para reunir fondos de caridad y apuestas sociales. Las loterías y los casinos son las formas más frecuentes de apostar.2
Se calcula que el costo social de las apuestas y los juegos de azar es cercano a $5 mil millones de dólares por año, sin incluir unos $40 mil millones de dólares en costos durante la vida, debido a reducción de la productividad, servicios sociales y pérdidas de los acreedores.3 Quienes luchan con el trastorno grave de trastorno del juego tienen mayor probabilidad de depender de las ayudas económicas gubernamentales, se encuentran en bancarrota, sufren arrestos o encarcelación.
FACTORES DE RIESGO
Los varones experimentan y presentan trastorno del juego dos veces más que las mujeres, aunque las tasas de participación en los juegos de azar y apuestas de las mujeres han aumentado.4 Las mujeres tienen más probabilidad